Monday, November 23, 2009

El Dragon en mi Garaje...

En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por la boca.
Supongamos (sigo el método de terapia de grupo del psicólogo Richard Franklin) que yo le hago a usted una aseveración como ésa. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real.

¡Qué oportunidad!
- Enséñemelo – me dice usted.
Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está.
- ¿Dónde está el dragón? – me pregunta.
- Oh, está aquí – contesto yo moviendo la mano vagamente -. Me olvidé decir que es un dragón invisible.
Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón.

- Buena idea – replico –, pero este dragón flota en el aire.
Entonces propone usar un sensor infrarrojo para detectar el fuego invisible.
- Buena idea, pero el fuego invisible tampoco da calor.
Se puede pintar con spray el dragón para hacerlo visible.
- Buena idea, sólo que es un dragón incorpóreo y la pintura no se le pegaría.
Y así sucesivamente.
Yo contrarresto cualquier prueba física que usted me propone con una explicación especial de por qué no funcionará.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe un fuego que no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún experimento válido contra ella, ¿qué significa decir que mi dragón existe? Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale en absoluta a demostrar que es cierta. Las afirmaciones que no pueden probarse, las aseveraciones inmunes a la refutación son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Lo que yo he pedido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo.


Lo único que ha aprendido usted de mi insistencia en que hay un dragón en mi garaje es que estoy mal de la cabeza. Se preguntará, si no se puede aplicar ninguna prueba física, qué fue lo que me convenció. La posibilidad de que fuera un sueño o alucinación entraría ciertamente en su pensamiento. Pero entonces ¿por qué hablo tan en serio? A lo mejor necesito ayuda. Como mínimo, puede ser que haya infravalorado la falibilidad humana.


Imaginemos que, a pesar de que ninguna de las pruebas ha tenido éxito, usted desea mostrarse escrupulosamente abierto. En consecuencia, no rechaza de inmediato la idea de que haya un dragón que escupe fuego por la boca en mi garaje. Simplemente, la deja en suspenso. La prueba actual está francamente en contra pero, si surge algún nuevo dato, está dispuesto a examinarlo a ver si le convence. Seguramente es poco razonable por mi parte ofenderme porque no me cree; o criticarle por ser un pesado poco imaginativo... simplemente porque usted pronunció el veredicto escocés de "no demostrado".


Imaginemos que las cosas hubiesen sido de otro modo. El dragón es invisible, de acuerdo, pero aparecen huellas en la harina cuando usted mira. Su detector de infrarrojos registra algo. La pintura de spray revela una cresta dentada en el aire delante de usted. Por muy escéptico que se pueda ser en cuanto a la existencia de dragones – por no hablar de seres invisibles – ahora debe reconocer que aquí hay algo y que, en principio, es coherente con la idea de un dragón invisible que escupe fuego por la boca.


Ahora otro guión: imaginemos que no se trata sólo de mí. Imaginemos que varias personas que usted conoce, incluyendo algunos que está seguro que no se conocen entre ellas, le dicen que tienen dragones en sus garajes... pero en todos los casos la prueba es enloquecedoramente elusiva. Todos admitimos que nos perturba ser presas de una convicción tan extraña y tan poco sustentada por una prueba física. Ninguno de nosotros es un lunático. Especulamos con lo que significaría que hubiera realmente dragones escondidos en los garajes de todo el mundo y que los humanos acabáramos de enterarnos. Yo preferiría que no fuera verdad, francamente. Pero quizás todos aquellos mitos europeos y chinos antiguos sobre dragones no eran solamente mitos...


Es gratificante que ahora se informe de algunas huellas de las medidas del dragón en la harina. Pero nunca aparecen cuando hay un escéptico presente. Se plantea una explicación alternativa: tras un examen atento, parece claro que las huellas podían ser falsificadas. Otro entusiasta del dragón presenta una quemadura en el dedo y la atribuye a una extraña manifestación física del aliento de fuego del dragón. Pero también aquí hay otras posibilidades. Es evidente que hay otras maneras de quemarse los dedos además de recibir el aliento de dragones invisibles. Estas "pruebas", por muy importante que las consideren los defensores del dragón, son muy poco convincentes. Una vez más, el único enfoque sensato es rechazar provisionalmente la hipótesis del dragón y permanecer abierto a otros datos físicos futuros, y preguntarse cuál puede ser la causa de que tantas personas aparentemente sanas y sobrias compartan la misma extraña ilusión.


Extraido del libro: The Demon-Haunted World: por Carl Sagan


6 comments:

  1. "La prueba actual está francamente en contra pero, si surge algún nuevo dato, está dispuesto a examinarlo a ver si le convence."

    Hay solo dos posturas:

    1- El gragon no existe porque no hay pruebas fisicas actuales.

    2- No se puede probar la inexistencia del dragon con las pruebas actuales.

    Como el tiempo siempre avanza, y el futuro es un presente constante, resulta imposible descartar la dualidad antes mencionada, por lo que simplemente tomando cualquiera de las posturas se estaría en un una condición racional.

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  2. Sin embargo, puesto que vivimos en el presente, la postura mas racional es "el dragón no es real, puesto que no existe evidencia todavía".
    La misma analogía se puede aplicar a los extraterrestres, Santa Claus, ángeles, demonios y dios.

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  3. La religion o mas bien creencia de Dios, es totalmente humanista. Parece increible que un Ser superior a todo se detenga a "sufrir" por otro ser infinitamente inferior a el.

    El ser humano es quien necesita creer en la existencia de algo superior. O al menos, algunos seres humanos. Con los conocimientos de hoy en dia es imposible comprobar la existencia de Dios, asi de simple, mas eso no significa que no existe.

    Con todo esto, planteo la filosofía de Pascal, cuando se vio en vuelto en una situación similar:

    "Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo." Blaise Pascal

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  4. Con todo el respeto que usted se merece, no estoy de acuerdo. La religión no tiene nada de humanista. Los mas grandes crímenes, genocidios y barbaridades en la historia humana han sido causados por implicaciones religiosas.
    Note también, que de la misma manera en que no se pueden comprobar los unicornios, hombres lobos, hadas madrinas, la existencia de una divinad con poder absoluto no se puede comprobar.

    Tengo que aclarar que muchas de las mentes mas excepcionales de la historia creían en dios. Newton, a mi entender la mente mas brillante que ha existido en la historia humana, creía en dios. En toda sus escritos, explicaciones, demostraciones, etc. no menciono a dios en ningún momento, hasta que el se encontró con algo que no entendía o no podía explicar, lo cual automáticamente atribuyo a dios. De la misma manera, en la historia de las grandes mentes humanas vemos como Dios llena los vacíos de la ciencia, hasta que la ciencia encuentra una explicación.
    Jesús dijo (nota que tomo cristianismo por ejemplo) que las enfermedades eran provocadas por demonios. Crees que todas las personas que tienen gripe o tienen cáncer están llenas de demonios?
    Digamos que dios, para muchas personas, es el "Dios de los Espacios Vacíos" si no lo entiendes, atribuyelo a dios.

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  5. Cuando me refiero a humanista, me refiero a que de algun modo subjetivo es el hombre quien esta al centro. Es el hombre que es castigado. Es el hombre que necesita al ser. Es el hompre por el cual Dios se sacrifica. Es el hombre que Dios ama. Es el hombre "que lo es todo" para Dios. Es como si el hombre fuera lo mas importante para Dios, como Dios es lo absoluto, el hombre debe ser mas importante lol, por esto digo lo de humanista.

    Comprendo tu punto de los espacios vacios y aunque me cueste admitirlo es lo que demuestra la historia, mas eso no significa que el ser supremo no exista.

    Los seres humanos han querido comunicarse con ese algo, creando asi religiones, doctrinas o filosofias. La historia solo puede desmentir la religion o creencias, mas nunca podra desmentir la existencia de algo.

    Cada quien puede elegir si creer o no. Es una elección bastante simple, y no importa lo que usted o yo pensemos, eso no determinara la existencia o inexistencia de Dios. Es irrelevante para su realidad.

    Puedo parecer "débil de mente" pero soy de las personas que necesitan creer en un Ser superior para sentirse completo sin vacios. Exista o no, necesito pensar que es real y que mi proposito en la vida no se debio al azar sino en la elaboración por una mente superior.

    Mi objetivo no es que usted crea en la existencia de Dios. Mi propósito es que no importa si usted o millones creen que mi dragón en mi garaje es algo sin sentido, necesito creer que es real para seguir viviendo plenamente.

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  6. La religiones son la respuesta a nuestra propia irrelevancia, a nuestro temor a la muerte... por eso todas las religiones tienen en común el premio del paraiso.

    Justamenete por ser el temor el que las mueve se convierten en una herramienta extraordinaria de manipulación.

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